UNA POSTAL DESDE LA RUTA DE LA SEDA

La llegada a Moscú

Al bajarnos del avión, nos damos cuenta de que parte de los equipos de rodaje se perdieron por el camino… ¡Está por comenzar la búsqueda de una tienda de equipos de video! No es fácil entender los símbolos en cirílico, ni explicar la situación a un taxista que no habla nada de inglés, pero todo se resuelve luego de dos horas. ¡Qué alivio!
En el estadio Loujniki nos revisan los equipos y los papeles, y allí vemos por primera vez la procesión que nos iba a acompañar todo el recorrido. El rally es enorme, ¡hay más de 2500 personas!

En el campamento

¡Era un hotel de 1000 estrellas! La verdad, acampar quince días junto al generador y a los mecánicos que trabajaban en los vehículos toda la noche… ¡no tiene precio! Dormimos con la cámara, el trípode, el drone y lo demás. ¡Está un poco apretado! Nos levantamos a las 3 de la mañana para levantar campamento, tomar un café y partir antes del amanecer. ¡Nos espera un viaje en auto de 12 horas! Durante las primeras paradas en Rusia, descubrimos paisajes impresionantes de estepas y bosques. ¡Es hermoso, pero Beijing queda a más de 10 000 kilómetros! El viaje de 15 días que une Rusia, Kazajistán y China es sobrecogedor.
El día antes de cruzar la frontera kazaja, el representante de prensa saca de su mochila 1/4 kilo de caviar y una botella de vodka Beluga, el mejor de Rusia. Los huevos de pescado van a echarse a perder en este calor agobiante, así que tenemos que terminar la lata, una cucharada cada uno. ¡Qué delicia!

Kazajistán

En Kazajistán nos reciben como reyes. Todas las personas que conocemos nos ofrecen leche de yegua. Es muy rara, como leche con gas fermentada. Dicen que hace bien, ¡y la ofrecen con tanto entusiasmo que bebemos con gusto este manjar local!
Los paisajes de Asia central son fabulosos. Usamos el drone siempre que podemos. Es un gran placer estar rodando aquí, sobre todo porque rara vez vienen periodistas. Tengo la sensación de que estamos rodando imágenes inusuales.

China

Cruzar la frontera hasta Xinjiang consolida esta impresión. Los occidentales no vienen mucho a esta parte del mundo, y los periodistas de cualquier tipo no suelen ser bienvenidos, pero gracias al Rally Ruta de la Seda pudimos obtener las visas correspondientes, ¡y los policías nos miraban con curiosidad! Se sacaban fotos con nuestros autos y sonreían. ¡Incluso tuvimos oportunidad de filmar el control fronterizo!
Cuanto más viajamos hacia el este, más imponentes se vuelven los paisajes. Durante cuatro días viajamos por el desierto de Gobi. Filmamos entre médanos preciosos. Estos recuerdos permanecerán siempre en nuestra mente, ¡y en las corridas históricas de AFP-Services!

© Amandine Jouan -